La Asociación de Mujeres Campesinas Reviviendo Nuestro Campo, nació en la vereda La Cabrera, ubicada en las laderas de La Mesa de Los Santos que descienden al rÃo Manco, tributario del rÃo Chicamocha. Somos parte del municipio de Piedecuesta, en su lÃmite con el municipio de Los Santos, en el departamento de Santander. Vivimos en uno de los bosques secos tropicales de Colombia que sobreviven a la vida moderna, eso quiere decir que compartimos casa con el colibrà ventricastaño, el cucarachero del chicamocha, el cactus melón y la ceiba barrigona, algunas de las especies que solo encontrarás en esta región del mundo.
✦ Cuatro décadas de resistencia
Nuestra historia como organización surge de la necesidad de transformar un contexto adverso. Hace un poco más de cuatro décadas, supimos de la llegada del “desarrollo”. Una ola de asfalto y motores que edificó granjas avÃcolas y hermosas mansiones con piscinas en la parte plana de nuestro territorio. Con esto vino el represamiento de quebradas que acabaron con nuestro sistema doméstico de riego basado en el fluir de las quebradas y rÃos, que con las bocatomas hechas por nosotros con piedra, caolÃn, tierra y hasta cañas de guauda (Guadua Angustifolia), se ramificaba como hilos de agua a través de canales que corrÃan hacia los cultivos y las casas.
También llegaron las cercas, la propiedad privada que se plantó sobre caminos ancestrales de más de 100 años de historia que fueron recorridos por nuestros abuelos, y los abuelos de nuestros abuelos, y asà sucesivamente. Las condiciones de vida cambiaron para las personas de cotizas y manos gruesa del trabajo en la tierra. Fue más difÃcil cultivar porque secaron quebradas, fue más difÃcil caminar al pueblo porque sembraron cercas y guardianes con perros bravos, fue más difÃcil hablar porque ellos hablaban más duro y eran amigos del alcalde. AsÃ, nuestra vida se fracturó. Muchos migraron y el camino recorrido se volvió monte.
✦ Los orÃgenes
En medio de estas dificultades, a mediados del año 2019, un grupo de campesinas y campesinos de La Cabrera decidimos recuperar el trabajo comunitario por nuestra vereda. Empezamos a hacer caminatas, visitar a los vecinos y conversar con tinto la idea de revivir el convite campesino. Asà recuperamos amistades y el ánimo de cooperar con los vecinos. Luego, en el salón comunal decidimos que Ãbamos a recuperar los caminos reales repasar los pasos de los antiguos. Y asà fue, en noviembre del 2019 recuperamos cerca de 5 km del camino real de La Mesa de Los Santos a Umpalá, que hace parte de un antiguo sendero de peregrinación de la virgen de Guaca, en GarcÃa Rovira.
Con este impulso llegó la Fundación La Cabuya a apoyarnos en todo el proceso de investigación comunitaria propia y luego en la consolidación de una forma organizativa que nos permitiera conseguir los recursos que hicieran posible nuestras ideas. Primero, nos pusimos a repasar qué era eso del conocimiento campesino del cañón. ¿Qué sabÃamos de nuestras lomas? ¿Cuáles eran los animales y las plantas con las que convivimos? ¿Qué nos habÃan enseñado en los antiguos de los ciclos del tiempo, de la lectura del cielo, del uso de hierbas para curar? ¿Cuáles eran nuestras semillas? Reconociendo la riqueza de nuestra cultura, empezamos a idear proyectos culturales que rescataran nuestra memoria y permitieran construir oportunidades productivas comunitarias.
✦ Lo que hemos construido
✦ 🌞 El mañana que estamos tejiendo
En 2024, seguimos avanzando con proyectos vitales como “Anacuma: Escuela de Saberes para la Vida Campesina”, un espacio dedicado al intercambio de saberes culinarios y artesanales entre generaciones de mujeres, y la segunda fase de nuestros Senderos Campesinos, enfocada en la sostenibilidad.
✦ Anacuma · Senderos Campesinos Segunda Fase
Esta es la historia de un grupo de mujeres y vecinos que sueñan con construir una vida digna y plena en el campo, salvaguardando y transmitiendo el patrimonio cultural campesino de los rÃos Manco y Chicamocha.
Senderos Campesinos
Descubre las iniciativas que estamos sembrando en el territorio para fortalecer a nuestras comunidades y cuidar el campo.