Somos una urdimbre de mujeres y fibras: la nacuma nos teje a la vez que nosotras la tejemos a ella.
Aprendimos el oficio a través de nuestras madres, abuelas y vecinas, las antiguas mujeres tejedoras de fibras del cañón. En el 2025 sacamos nuestra primera colección llamada Tejidos de ladera.
Dicen que las aguas están vivas. Que eligen su destino, que le hablan a quien las visita a solas y que en ellas habita la madre de toda la vida. Esta sabidurÃa, que nace de nuestra tierra en Piedecuesta, es también la savia de nuestro proyecto.